sábado 6 de agosto de 2011

System of a Down - Lonely Day

System of a Down - Lonely Day

Such a lonely day
And it’s mine
The most loneliest day of my life
Such a lonely day
Should be banned
It’s a day that I can’t stand

The most loneliest day of my life
The most loneliest day of my life

Such a lonely day
Shouldn’t exist
It’s a day that ill never miss
Such a lonely day
And it’s mine
The most loneliest day of my life

And if you go
I wanna go with you
And if you die
I wanna die with you
Take your hand and walk away

The most loneliest day of my life
The most loneliest day of my life
The most loneliest day of my life

Such a lonely day
And it’s mine
It’s a day im glad I survived

miércoles 6 de julio de 2011

Ni tengo tiempo para encontrarlo, ni encuentro el tiempo para buscarlo. Cada vez,
noto más la madurez. Aquellos maravillosos años se tornan responsables. Dan un grio o un derrape.
Y ahora, me veo jugando al padel. Haciendo sitio a los amigos, hueco al trabajo y rato al hobby.

"Para algunos vivir es galopar
un camino empedrado de horas,
minutos y segundos.
Yo más humilde soy
y sólo quiero que la ola que surge
del último suspiro de un segundo,
me transporte mecido hasta el siguiente."
 
Extraido del libro de poemas "La mala gana" de Santos Isidro Seseña.

jueves 16 de junio de 2011

Embalajes, de Cristobal Toral. Acuarela sobre papel.

“En consecuencia, el arte no depende del soporte, del papel o el lienzo, sino de la genialidad del pintor que la puede manifestar hasta en una simple servilleta”, apunta el pintor antequerano.

Tanto de tantos

Y es que, la dirección que toma uno es tan impredecible que hasta nos sorprende.
Son como las 28.000 puñaladas de Marea: uno siempre quiere más y eso, en cierto modo, cabrea.
Como cuando se desvanece la ilusión al mirar el fallo del euromillón.
Y es que, parece que empiezo a echar barriga y mañana en ayunas, piquete.
Esa es la vida del rutinas del trabajo y del gusto de mis manos.
Tengo alicientes por momentos pero demasiada venta en proceso como para recordarlos,
antaño, quizás...

martes 31 de mayo de 2011

En un trozo de papel

"Hoy vino de nuevo a visitarme.
Fué tímida su aparición pero,
contínua y agradable. Sólo mitigada
por la absurda aparición del sol,
el ruido del mundo y la calor.
Cogía carrerilla y lo intentaba
pero la lluvía había mojado sus alas y
como pájaro herido lo intentaba."

A los pedacitos de mi alma

jueves 19 de mayo de 2011

Dos pájaros volando

Ayer, al salir del trabajo, (de cuerpo aunque no de mente) vi dos pájaros volando. No había ninguna nube y aún así las estrellas no se habian encendido todavía. Anochecía. Y se había llevado lloviendo gran parte del día. Parecía que se perseguían, pues los movimientos de uno eran seguidos por los aleteos del otro. El viento había menguado hasta desaparecer y esos dos pájaros, como esperando la calma para alzar el vuelo juntos, se habian echado a volar. Pronto dejé de verlos pues les perdí la vista camino del aparcamiento. Entonces me acordé de ti. De nuestro encuentro juntos, del tiempo que nos llevamos amando. Esperamos a que se fuera la tormenta para aprovehar la calma y volar juntos, siguiéndonos los pasos, cuidando uno del otro, volando hacia el futuro. Dos pájaros en uno.

martes 17 de mayo de 2011

La libertad te ha elegido como compañera. O por el contrario, tu, con tu personalidad arrolladora, has sabido ganarte su confianza. Te envidio. La gran mayoría de las personas buscan en su vida una estabilidad que en cierto modo, nunca llegan a conseguir. Todos sabemos que directrices tomar para conseguir dicho equilibrio y a partir de ahí la rutina hace eco. Parece un camino enlosado, con quitamiedos a ambos lados y un techo de uralita que nos protege de las inclemencias del tiempo. Lo que no todos saben es que existe un sendero secreto más allá de la vista. Una senda abrupta con olor a tierra mojada. Bordeado de almendros en flor y protegido por una valla desvencijada de madera seca. No lo cubre nada si alzas la vista. El sol campa a sus anchas por él y te calienta la cara. Y los días en que aparece la lluvia, aunque el suelo se encharque y haga frío, cada medio metro encuentras un amigo con un paragüas al que arrimarte.

Para mi, eres conocedor del sendero oculto de la verdadera libertad y nosotros y yo, el amigo que evita que la lluvía te cale hasta los huesos.

"Soñar es un error porque se vive dos veces, una con el corazón y otra con la mente".
Chico Ocaña.

domingo 15 de mayo de 2011

martes 3 de mayo de 2011

Quien lo diría

Mi situación: la que soñaba cuando niño; cuando mi boca decía que con un sueldo para vivir yo me conformaría. No buscaba la alegría puesto que ya la tenía. Estabilidad laboral, esa era la meta que perseguía. Poder vivir tranquilo, con la libertad permitida que deja un compromiso y el salario mínimo. Con cientos de amigos; y cumpleaños que recordar y sobrinos y mi escalonada y fructuosa vida de poeta escondido. Con miles de amigos, con mi suerte de la mano, mi vergüenza al cuello y mis trescientos sesenta y cinco días de trabajos indefinidos.

sábado 22 de enero de 2011

¿Dónde están?

¿Dónde está el ladrón de guante blanco que desbalijaba el museo de las depresiones?. ¿Y el caco especialista en robar con destreza la tristeza?. ¿Y el carterista, que sin ni siquiera darte cuenta, te robaba la pena?. Ese propenso cleptómano que por las noches el insomnio se lleva o el usurero que acumula tus noches en vela.

¿En que camino está escondido el bandido, que por las tardes, soledad, a punta de trabuco, se queda con ella?. ¿Y qué fue del atracador que en las esquinas  más oscuras asaltaba tu amargura, para nunca más saber de ella? Ya no se ve al típico chorizo que a punta de navaja y para matar sus vicios se hacía con tu dolor.

Que se sabe ya de aquel estafador, que con sus malas artes, engaños y pocos prejuicios se quedaba con tu aflicción. O el siempre temido timador que quería esa parte de ti llamada melancolía. O el maleante de turno que en plena calle y sin tapujos, te despojaba de la tribulación.

Yel descuidero amante de la pesadumbre, el cuatrero que perseguía la nostalgia, el saqueador que llenaba en sacos rotos la desdicha, el ratero de quebrantos, el mangante del desconsuelo y el carero del pesar.

Ese es mi dilema, el saber donde están.