3 de febrero de 1959. Este es mi aliciente después de varios días sin ninguno verdaderamente decente. Hízome arrancar la pena y brotar en mis ojos lágrimas, el trozo de película de la vida de Ritchie Valens que logré, por sorpresa, encontrarme emitiendo esta tarde. Aquel que hizo una versión rockera de una canción tradicional en los años 50 y tras una carrera de ochos meses en los que consiguió un gran éxito con canciones como "Come on, Let's go", "Donna" y la más conocida "La Bamba" falleció a sus 17 años en un accidente de avión.
"El cielo es de las estrellas"
Más información en : http://es.wikipedia.org/wiki/Ritchie_Valens
martes, 25 de marzo de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
sábado, 8 de marzo de 2008
Suman y Siguen
Los autores recaudan con Zapatero más de 1.800 millones de euros en derechos de propiedad intelectual
El conjunto de las entidades de gestión de derechos de autor (SGAE, EGEDA, o CEDRO, entre otras) ha ingresado unos 1.800 millones de euros (aproximadamente 300.000 millones de pesetas) en la presente legislatura. La SGAE recauda el 70 por ciento del total de dinero que generan los derechos de propiedad intelectual. Los balances oficiales también reflejan que casi el 25 por ciento del dinero gestionado no termina en el bolsillo de los autores sino en la cartera de las entidades.
Seguir leyendo: http://www.internautas.org/html/4825.html
El conjunto de las entidades de gestión de derechos de autor (SGAE, EGEDA, o CEDRO, entre otras) ha ingresado unos 1.800 millones de euros (aproximadamente 300.000 millones de pesetas) en la presente legislatura. La SGAE recauda el 70 por ciento del total de dinero que generan los derechos de propiedad intelectual. Los balances oficiales también reflejan que casi el 25 por ciento del dinero gestionado no termina en el bolsillo de los autores sino en la cartera de las entidades.
Seguir leyendo: http://www.internautas.org/html/4825.html
fuente: internautas.org
domingo, 2 de marzo de 2008
Destino: Gibraltar - Volumen 1
A las ocho y media en planta. Rutina pre-escapada y camino de Gibraltar. Parada obligatoria en la venta Andrés para un desayuno de esos que no se olvidan facilmente y vuelta a la carretera. Conduce Periko, copiloto Helena y a mi izquierda y derecha David y Pepe respectivamente.
Dejando a un lado el pequeño incidente con el coche, llegamos a la Línea. Un frío del carajo. Paso a paso llegamos al control aduanero y con DNI en mano pasamo sin mayor complicaciones y TACHAN! primera estampa: dos chinos o japoneses haciéndose fotos justo a la salida del paso adunareo junto a una cabina típical londinense.
Después de cruzar lo que sería un híbrido entre una autopista y la pista de aterrizaje de un aeropuerto y andar varias calles llegamos a la avenida principal de Gibraltar. Una callejuela repleta de tiendas que practicamente todas venden lo mismo: alcohol, tabaco y polladitas. Precio a convenir.
Un ratito a pie y otro caminando surcamos tooooda la calle sorteando llanitos, buscando el establecimiento que venda más barato el tabaco y el alcohol y vicheando un poco todo lo demás. Después de vivir aquello, llegamos a la conclusión de que Gibraltar podría ser perfectamente una derivación de Isla Tortuga*.
El almuerzo fue algo para recordar. A medida que David hablaba con aquella muchachita de pelo rubio y ojos claros, en inglés of course, los baguettes se iban llenando de pitracos. Y bajo el abrigo del sol de mediodía y sentados en sendos bancos, el grupo disfruto de los placeres de una comida reconfortante. A cinco euros por barba nos costó aquella pitanza.
*Ver la primera entrega de Piratas del Caribe.
Dejando a un lado el pequeño incidente con el coche, llegamos a la Línea. Un frío del carajo. Paso a paso llegamos al control aduanero y con DNI en mano pasamo sin mayor complicaciones y TACHAN! primera estampa: dos chinos o japoneses haciéndose fotos justo a la salida del paso adunareo junto a una cabina típical londinense.
Después de cruzar lo que sería un híbrido entre una autopista y la pista de aterrizaje de un aeropuerto y andar varias calles llegamos a la avenida principal de Gibraltar. Una callejuela repleta de tiendas que practicamente todas venden lo mismo: alcohol, tabaco y polladitas. Precio a convenir.
Un ratito a pie y otro caminando surcamos tooooda la calle sorteando llanitos, buscando el establecimiento que venda más barato el tabaco y el alcohol y vicheando un poco todo lo demás. Después de vivir aquello, llegamos a la conclusión de que Gibraltar podría ser perfectamente una derivación de Isla Tortuga*.
El almuerzo fue algo para recordar. A medida que David hablaba con aquella muchachita de pelo rubio y ojos claros, en inglés of course, los baguettes se iban llenando de pitracos. Y bajo el abrigo del sol de mediodía y sentados en sendos bancos, el grupo disfruto de los placeres de una comida reconfortante. A cinco euros por barba nos costó aquella pitanza.
*Ver la primera entrega de Piratas del Caribe.
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